Atlas interactivo de biodiversidad provincial
Sierra Nevada no es solo una montaña, es el mayor reservorio de biodiversidad vegetal de toda Europa. Su aislamiento y altitud han creado un laboratorio evolutivo con más de 60 endemismos exclusivos que no existen en ningún otro lugar del planeta. En las cumbres, entre cascajales y nieves, crecen joyas botánicas como la "Estrella de las Nieves" (*Plantago nivalis*) y la "Manzanilla Real", adaptadas a la radiación solar extrema y el frío polar.
Al descender de las cumbres del Mulhacén y el Veleta, encontramos robledales de roble melojo, castaños y pinares de pino silvestre nevadensis. Pero Granada es contraste: en su costa tropical, el microclima permite cultivos de aguacate y chirimoya, mientras que en las zonas semiáridas de la Hoya de Baza, la vegetación esteparia recuerda a los desiertos asiáticos. Es una provincia donde puedes pasar de la tundra ártica al trópico en 50 kilómetros.
`,El símbolo viviente de Granada es la Cabra Montés (*Capra pyrenaica*). Sierra Nevada alberga la población más numerosa y saludable del mundo de este ungulado, cuyos machos lucen cuernos espectaculares. Son fáciles de ver desafiando la gravedad en los tajos. Junto a ellas, en las praderas alpinas, vive una comunidad de insectos única: la mariposa Apolo de Sierra Nevada es un endemismo que vuela sobre los 2.000 metros.
La avifauna de alta montaña incluye especialistas como el Acentor Alpino, el Gorrión Alpino y la Chova Piquirroja. Además, se está trabajando intensamente en la reintroducción del Quebrantahuesos en las sierras del norte (Castril y La Sagra), esperando que vuelva a criar en estas cumbres históricas. En los ríos de montaña, la Trucha Común autóctona mantiene poblaciones genéticamente puras de gran valor.