NATURALEZA DE ASTURIAS

Atlas interactivo de biodiversidad provincial

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El Santuario del Bosque Atlántico

Asturias es la definición visual del paraíso natural. Su paisaje es un mosaico dominado por el bosque caducifolio atlántico en su máxima expresión. El árbol emblemático es el roble (carbayu), que forma inmensas masas forestales conocidas como carbayedas. Sin embargo, la joya de la corona es la Reserva Natural Integral de Muniellos, el mayor robledal de España y uno de los mejor conservados de Europa; un bosque primigenio y restringido donde el musgo y los líquenes cubren árboles centenarios.

En las cotas más altas de parques como Redes o Somiedo, el roble cede paso a espectaculares hayedos (*Fagus sylvatica*), que en otoño transforman la montaña en un lienzo de tonos ocres y rojizos. No podemos olvidar la flora alpina de los Picos de Europa, donde especies adaptadas al frío crecen entre la caliza, ni la presencia mística del Tejo (Texu), árbol sagrado para los antiguos celtas que suele encontrarse junto a ermitas y brañas.

Territorio del Oso y el Rey del Río

El Principado es, sin duda, el gran refugio de la fauna salvaje en la península. Es mundialmente conocido por ser el bastión principal del Oso Pardo Cantábrico. Lugares como el Parque Natural de Somiedo y Fuentes del Narcea albergan la población más densa de estos plantígrados, que conviven en los montes con manadas de Lobo Ibérico. Otro habitante ilustre, aunque en situación crítica, es el Urogallo cantábrico, el "fantasma del bosque" que aún resiste en los hayedos más tranquilos.

En las cumbres calizas de los Picos de Europa, el rey acrobático es el Rebeco, fácil de avistar en riscos imposibles. Los cielos están patrullados por el Águila Real y el Quebrantahuesos, reintroducido recientemente en la zona. Finalmente, la pureza de los ríos asturianos (como el Sella o el Cares) permite la existencia de nutras y del llamado "Rey del Río": el Salmón Atlántico.

Picos de Europa Somiedo